Qué son los primeros auxilios
Los primeros auxilios son el conjunto de actuaciones y cuidados inmediatos, sencillos y provisionales que se prestan a una persona que ha sufrido un accidente o una enfermedad repentina, en el mismo lugar de los hechos y hasta que llegan los servicios sanitarios profesionales. No son un tratamiento médico, sino una ayuda temporal cuyo objetivo es mantener a la persona con vida, evitar que su estado empeore y favorecer su recuperación.
Cualquier persona adulta puede aprender a prestar primeros auxilios. No hace falta ser sanitario, pero sí conocer unas pautas básicas, actuar con calma y saber cuáles son los límites de nuestra intervención. Saber qué hacer, pero también qué NO hacer, salva vidas y evita lesiones añadidas.
Objetivos de los primeros auxilios
Toda actuación de primeros auxilios persigue unas finalidades claras: conservar la vida, no agravar las lesiones, aliviar a la víctima y facilitar la asistencia posterior.
- Conservar la vida de la persona afectada, garantizando que respira y que su corazón funciona.
- Evitar complicaciones físicas y psicológicas, no empeorando las lesiones existentes ni causando otras nuevas.
- Aliviar el dolor y tranquilizar a la víctima, aportando confianza y apoyo.
- Facilitar la asistencia sanitaria, informando con claridad a los profesionales cuando lleguen.
Principios generales de actuación
Antes de tocar a nadie conviene interiorizar unas normas que ordenan cualquier intervención y protegen tanto a la víctima como a quien socorre.
- Mantén la calma y actúa con rapidez, pero sin precipitarte.
- Garantiza tu propia seguridad y la del entorno antes de acercarte.
- No muevas a la víctima salvo que exista un peligro inminente, como fuego o riesgo de explosión.
- Haz una valoración rápida de la situación y del número de afectados.
- Avisa a los servicios de emergencia lo antes posible.
- Presta atención solo a aquello para lo que estés preparado; no improvises técnicas que desconoces.
- Permanece con la persona y transmítele tranquilidad hasta que llegue la ayuda.
Aspectos legales y éticos
En España, el Código Penal recoge el delito de omisión del deber de socorro: no auxiliar a quien se encuentra en peligro manifiesto y grave, pudiendo hacerlo sin riesgo propio, puede tener consecuencias legales. Socorrer no significa asumir riesgos temerarios: si no puedes ayudar directamente, avisar al 112 ya es una forma válida de socorro.
En resumen
Los primeros auxilios son la primera ayuda que prestamos ante un accidente o una urgencia, con el fin de conservar la vida, no agravar las lesiones y aliviar a la persona hasta que llega la asistencia profesional. Recuerda que este curso es formación divulgativa: no sustituye a un curso presencial acreditado ni a la atención sanitaria de los profesionales.
